World History of Male Love - Home Page





Stefan George
Stefan George (1868-1933)
El poeta alemán Stefan George nació en 1868 en el pueblo de Büdesheim, cerca de Bingen, una pequeña pero antigua ciudad junto al Rin. En 1873, su familia se trasladó a Bingen donde su padre, que había sido posadero, se convirtió en un acaudalado comerciante de vinos. De 1882 a 1888, George asistió a la escuela de humanidades de Darmstadt. Durante los dos años siguientes, sus primeros viajes al extranjero le condujeron a Londres, a Italia y, muy especialmente a París, donde conoció a los poetas simbolistas franceses, sobre todo a Stéphane Mallarmé, quien se convirtió en el modelo del principio de la carrera literaria de George. La literatura alemana de la época consistía principalmente en un clasicismo somero y, por otro lado, un naturalismo elemental, que repelían por igual a George. El programa de Mallarmé de poseía pura (1) sin relevancia social, su convicción de que la interpretación órfica de la tierra es tarea exclusiva del poeta y que todo lo que es sagrado y ha de seguir siéndolo debe envolverse de misterio fueron para el joven George una auténtica revelación sumamente atractiva. Desde 1889, se inscribió durante tres cursos en la Universidad de Berlín, pero debido a la concepción que tenía de sí mismo, prefería alojarse como huésped en casa de sus amigos y admiradores en Berlín, Múnich, Heidelberg, Basilea, o bien viajaba al extranjero, fundamentalmente a Italia y a París. Evitaba toda publicidad y sus libros eran publicados de modo privado. Además. George reforzaba el carácter esotérico de su obra con ciertas peculiaridades ortográficas y una tipografía ornamental concreta.

Mientras tanto, se iba formando el cada vez más famoso Círculo (Kreis) de amigos del poeta, que pensaban como él. Este círculo se nutría fundamentalmente de amigos de su edad, que se trataban con él en pie de igualdad, como si intuyesen la situación que se iba a dar, la de un augusto maestro George, venerado por discípulos mucho más jóvenes.

Hugo von Hofmannsthal
Hugo von Hofmannsthal
Tengamos presente que, a pesar de todas las apariencias en el sentido de que las inclinaciones de George eran casi exclusivamente homosexuales, no hay indicación de que sobrepasase el concepto platónico de la guía espiritual y la contemplación estética, que suscribió sin duda en parte debido a las convenciones sociales pero también por disciplina artística. No obstante, a veces, las fuertes emociones de George se tradujeron en sus relaciones con hombres más jóvenes, a los que éstas turbaban, tal y como se acredita con el caso de Hugo von Hofmannsthal. George sólo tenía 23 años cuando conoció a este precoz y todavía más joven poeta austriaco, que sólo tenía 17 años. Lo que de verdad ocurrió no se sabe con demasiada exactitud, pero está claro que sus relaciones fueron tumultuosas, a pesar de lo cual mantuvieron correspondencia durante unos cuantos años. Otro amigo de George, con quien inicialmente las cosas fueron mejor pero acabaron relativamente mal fue el germanista Friedrich Gundolf, de quien George fue un apasionado mentor en la adolescencia y su más ardiente defensor, ya adulto cuando, casi llegando a los cuarenta, decidió casarse a pesar de la desaprobación de George.

Lo que acabó siendo la relación amorosa más apasionada, más maldita por los hados y, también, poéticamente más fructífera, empezó en 1902, cuando se acercó a un muchacho en una calle de Múnich. Max Kronberger, un estudiante de humanidades de 14 años de edad que se sintió halagado cuando un hombre que le había estado mirando se dirigió a él y le pidió permiso para hacer un boceto de su "interesante" cabeza.

Friedrich Gundolf
Friedrich Gundolf
Al día siguiente, George consiguió tomar una fotografía del muchacho pero según parece, desde entonces le falló el valor, puesto que no intentó volver a verse con él hasta casi un año después. Cuando se produjo su siguiente encuentro, casualmente, Kronberg averiguó que George era poeta y, cuando sus respetables padres lo aceptaron, se siguieron viendo regularmente en una relación no siempre exenta de tensiones, hasta la muerte de Kronberger de una enfermedad fulminante el día siguiente de su decimosexto cumpleaños. Surgió de ahí una glorificación poética a veces comparable al monumento literario que Dante erigió a Beatriz, pero que recuerda más a la deificación que Adriano hizo de Antinoo (sin perjuicio de las disimilitudes impuestas por las épocas y circunstancias diferentes).

Your eyes were dim with distant dreams, you tended

No more with care the holy fief and knew

in every space the breath of living ended -

Now lift your head for joy has come to you.

The cold and dragging year that was your share,

A vernal tide of dawning wonders bore,

With blooming hand, with shimmers in his hair

A god appeared and stepped within your door.

Unite in gladness, now no longer darkened

and blushing for an age whose gold is flown:

The calling of a god you too have hearkened,

It was a god whose mouth has kissed your own.

You also were elect – no longer mourn

For all your days in unfulfilment sheathed...

Praise to your city where a god was born!

Praise to your age in which a god has breathed!

Este gesto forzado y la sobreinterpretación condicionaban todo lo que George escribía, distorsionado por el recuerdo de su amor por Maximino. Sus sentimientos espontáneos por un adolescente se expresan mejor en los versos que, nuevamente enamorado, escribió al joven Hugo Zernik, que contaba con 14 años de edad:

My child came home

The sea-wind tangled in his hair,

His gait still rocks

With conquered fears and young desires for quest.

The salty spray

Still tans and burns the bloom upon his cheek:

Fruit swiftly ripe

In savage scent and flame of alien suns.

His eyes are grave

With secrets now, that I shall never learn,

And faintly veiled,Since from a spring he came into our frost.

So wide the bud

That almost shyly I withdrew my gaze,

And I abstained

From lips that had already chosen lips.

My arm enclasps

One who unmoved by me, grew up and bloomed

To other worlds –

My own and yet, how very far from me!

 

George no sólo convirtió a Maximino en un mito sino que también lo utilizó como estandarte de sus nuevos rumbos, expresados en su poesía más ambiciosa, contenida en su volumen Der Siebente Ring (El séptimo anillo), publicado en 1907. Desde ahora, el objetivo de George no era el arte en sí mismo, sino una visión política formada por oposición a un tiempo y a una sociedad a las que consideraba viles y decadentes, un mundo espiritualmente nulo de utilitarismo comercial en que se daban políticas de poder brutales, adornadas de frases meramente decorativas.

George, que se había opuesto a la realidad de un Imperio alemán dominado por los prusianos, que contrastaba con su propia idea de Alemania, no se dejó arrastrar por el entusiasmo de sus compatriotas cuando estalló la Primera Guerra Mundial, en 1914; la derrota de 1918 no hizo sino confirmar sus temores.

Klaus Mann
Klaus Mann
En los turbulentos años de la posguerra, George fue un auténtico referente para una buena parte de los miembros de las generaciones más jóvenes, tales como Klaus Mann (que nació en 1906), quien declaró más adelante que "mi admiración por él no conoció límites. Le veía como líder y profeta, como la figura sacerdotal cesárea con la que él se presentaba. En medio de una civilización bárbara y corrompida, personificaba la dignidad humana y la artística; en él se unían la disciplina y la pasión, la gracia y la majestad. Todos sus gestos eran los de un personaje ejemplarizante, programático. Diseñó su propia biografía como la de un mito: su romance, el joven Maximino era el núcleo de una filosofía que constituyó una revelación para su círculo de discípulos. En el misterio de Maximino se daban cita la reunificación de moral y belleza. Aquí hallé la reconciliación del ethos griego con el cristiano. Stefan George tenía una mente sumamente rigurosa que -me parece- había resuelto el conflicto fundamental analizado por Heinrich Heine con intuición y perspicacia, el que subyace como leitmotiv trágico a toda la obra de Friedrich Nietzsche. Mi juventud venera a Stefan George el Templario, cuya misión y designio se describen en su poema. Cuando la negra ola del nihilismo amenazaba con devorar nuestra cultura, llegó él, el militante profético, el inspirado caballero."

Maximin
En un baile de disfraces: George disfrazado de Dante, con Maximino como su paje italiano.
Aparentemente, existen sin lugar a duda ciertas similitudes entre un programa de reforma jerárquica de George basado en una nueva aristocracia de la mente y el espíritu y la ideología de los movimientos fascistas que empezaban a florecer en diferentes países europeos durante los años veinte del siglo pasado. Aunque debido a sus actitudes y a sus sentimientos, no pudiese identificarse con el nazismo que iba a tomar el poder en Alemania, la ambigüedad dejó de serlo en parte cuando algunos de sus seguidores abrazaron la causa con entusiasmo mientras que otros, como su amigo más antiguo, el poeta judío Kart Wolfskehl, se vieron obligados a exiliarse. El mismo George, que ya se hallaba gravemente enfermo, declinó todos los honores con que los nuevos gobernantes intentaron ganarse su apoyo y, con un silencio elocuente, abandonó Alemania para asentarse en el extranjero. Murió el 4 de diciembre de 1933 en Locarno, en el cantón de Tesino (Suiza).

gay sex


























































Site Map