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Monsieur y Liselotte
La pequeña historia gay
del matrimonio del duque Felipe de Orleáns (1640-1701)
y la princesa Elisabeth Charlotte von der Pfalz (1652-1721)


Liselotte (Elisabeth Charlotte) von der Pfalz (del Palatinado), que nació en 1652, era una princesa alemana que nació en 1652 y a quien se casó, por razones políticas y contra su voluntad, con el Duque Felipe de Orleáns (conocido como "Monsieur"), hermano de Luis XIV de Francia, en 1671. Nunca llegó a acostumbrarse del todo a la vida en la corte de Francia, debido tanto a su rotunda personalidad como a su educación provinciana y protestante y también porque Luis XIV, (bajo el pretexto de que, con el matrimonio de su hermano, él había heredado los derechos sucesorios al país tras la muerte del Conde Palatino Kart Ludwig en 1685) empezó una guerra en la que el Palatinado fue saqueado y devastado por las tropas francesas (gracias a lo que el castillo de Heidelberg se convirtió en la encantadora ruina que sigue siendo hoy en día).

Y, para colmo de males, pronto descubriría la duquesa consorte que su esposo, a diferencia de su hermano, no era excesivamente sensible a los encantos femeninos. Con el fin de facilitar la sucesión de un linaje, que llega hasta la actual Casa Real Belga, el pretendiente real francés, Felipe, ayudaba a su miembro desvaído colgando de él medallas de la Virgen María (cf. cf. Nancy Mitford, The Sun King, Penguin, 1994, págs. 56-57). Ello dio pie al siguiente comentario de su esposa, la princesa:

Perdonadme, Señor, pero no me haréis creer que honráis a la Virgen paseando su imagen, que cuelga de las partes que están destinadas a eliminar la virginidad.

Aunque a su esposa el método pudiese resultarle poco ortodoxo, no puede negarse que algunos príncipes católicos de la Europa contemporánea deben su existencia a la intercesión de la Santa Virgen entre Monsieur y la princesa palatina en el tálamo nupcial en los finales del s. XVII.

El primer hijo de la pareja nació en 1673 pero murió poco después, en 1676. Unos años después nació el segundo hijo, en 1674. Tras el tercer alumbramiento, el de una niña, en 1676, Monsieur volvió a sus amantes masculinos, algo que su esposa no contempló con demasiado desagrado, y que comentó así su separación conyugal:

"Me sentí aliviada cuando, tras el nacimiento de mi hija, mi esposo surgió que tuviésemos camas separadas pues, a decir la verdad, jamás hallé demasiado placer en tener niños. Cuando me lo propuso le contesté: "Sí, Monsieur, seré muy feliz con el acuerdo, a condición de que no me odiéis y de que sigáis tratándome con cierta consideración". Así me lo prometió, y fuimos muy felices. Además, era muy desagradable acostarse con Monsieur, pues no soportaba que nadie le tocase cuando estaba dormido, lo que me obligaba a pasar las noches al borde de la cama, de la que a veces caí al suelo. Así, cuando Monsieur me propuso amistosamente y sin animadversión, dormir en cuartos separados, vi la propuesta con agrado."

No obstante, sin embargo, la pobre Elizabeth Charlotte se quejó amargamente al Rey Sol de que su hermano había fundido toda la platería que ella había traído consigo del Palatinado y había distribuido el producto entre sus favoritos. Cuando en 1689, Monsieur designó a uno de sus compañeros de cama como tutor de su hijo (que tenía entonces 15 años) Liselotte protestó, como relata en una de las muchas cartas que escribió a parientes y amigos en Alemania:

Probablemente ya sabéis que mis enemigos han persuadido a Monsieur para que nombre a su jefe de cuadras como tutor de mi hijo. Pero me consta, como a cualquiera en Francia, que éste es uno de los hombres más pervertidos y desviados del mundo. Le he pedido a Monsieur que designe otro tutor, y éstos son mis motivos: que no redundaría a favor del prestigio de mi hijo que se dijera que es la amante de d'Effiat -pues no hay con seguridad sodomita mayor en Francia que éste, y sería una mal punto de partida para un joven príncipe empezar su vida con los peores excesos del mundo-. La respuesta de Monsieur fue que reconocía que d'Effiat había sido licencioso y había amado muchachos, pero que hacía muchos años que había renunciado a su vicio. Le dije que hace sólo unos pocos años, un joven y guapo alemán que se hallaba aquí me había presentado sus excusas por no haberme visitado con la frecuencia que hubiese querido, debido a los insistentes requerimientos de d'Effiat cuando venía al Palais Royal. Así pues, no se ha reformado tanto como afirman sus amigos. Pero, incluso si hubiese vivido muchos años sin practicar este vicio, no puedo creer que por eso deba entregar a mi hijo para que pueda probarse si el jefe de cuadras ha renunciado a los pajes o no".

Liselotte estaba permanentemente enemistada con Madame de Maintenon, la segunda mujer clandestina de Luis XIV. En 1697, escribió en una carta:

Esta mujer lo enreda todo, y es sumamente caprichosa y malvada, en todas partes se quejan de ella. Me resulta de lo más peligroso porque de puertas para afuera se muestra bien dispuesta hacia mí, pero en secreto, me hace todo el daño que puede. Así que no sólo hace que el rey me trate con frialdad sino que incluso recele de mí y me haga notar su descontento. El corazón de Monsieur se alegra porque teme que si yo gozase del favor del rey podría contarle de sus andanzas con muchachos y así, por la gracia de su poder real, los expulsase. Y aunque hago cuanto puedo para demostrarle que no deseo perjudicar los muchachos, aunque incluso hablo amistosa y cortésmente con ellos, no consigo convencerle. Y, aunque veo que de nada sirve cuanto yo intente con el Rey y con Monsieur, no me queda más remedio que actuar como hasta ahora con los muchachos, y no creo que pueda cambiar la situación, con lo que sólo hago lo que me parece más razonable para poder seguir mi propio camino.

Preocupada por la posibilidad de que el relajo de la aristocracia francesa corrompiese a los alemanes, Liselotte escribió en 1700:

Podría decirse que en este país, como dicen las Sagradas Escrituras, "toda la carne se ha invertido". Temo que las modas acaben llevando el vicio desde aquí a nuestro país. Pues, cuando los franceses ven a un alemán hermoso, lo siguen cuanto pueden, hasta conseguirlo. Sé de muchos que no se dejaron abordar y escaparon con honor, pero otros se han vuelto peores que los alemanes y practican una vida tan blasfema que me dejan estupefacta. Aquellos que practican este vicio pero creen en las Sagradas Escrituras piensan que sólo era un pecado cuando había pocos seres humanos sobre la faz de la tierra y que, al practicarlo, podían dañar a la humanidad al impedir su multiplicación. Pero ahora que todo el mundo está poblado, lo consideran una transgresión autorizada, aunque lo mantienen en secreto cuando pueden, para evitar chocar al pueblo. Pero las personas nobles hablan de ello abiertamente. Lo consideran algo elegante, y llegan a decir que desde Sodoma y Gomorra, Dios Nuestro Señor no ha castigado a nadie. Quizás me encontréis un tanto erudita, pero tanto he oído hablar al respecto desde que estoy en Francia."

No obstante, Liselotte fue fiel a su marido hasta el final. Cuando Felipe murió, de repente, en 1701, su mujer quemó inmediatamente las cartas de sus amantes, para que otros no las leyesen:

Si se pudiese saber en el otro mundo lo que ocurre en éste, Monsieur estaría muy satisfecho de mí, pues busqué todas las cartas que sus favoritos le habían escrito y, sin leerlas, las quemé para que no cayesen en manos ajenas.

*   *   *

Esta historia tiene su colofón: cuando a Luis XIV le llegó la hora, en 1715, llamó a Liselotte y a su hijo Philippe a su lecho de muerte, para llamar a éste Regente del Reino. Luego, al girarse a Liselotte, le habló con una ternura que hizo que le brotasen las lágrimas cuando él afirmó que siempre la había querido bien, más de lo que ella se había imaginado, y que lamentaba cualesquiera agravios que él hubiese podido causarle. En su libro Le Beau Vice, subtitulado Les homosexuels à la tour de France (Balland, Le Rayon Gay, Paris 1999), Claude Pasteur concluye que estas palabras compensaron a la princesa palatina de su mucho sufrimiento.
 


















































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